Francisco Lorenzo

Francisco Lorenzo

martes, 7 de julio de 2009

El capitalismo de momento bien

La gente normal, el ciudadano de a pie no entiende lo que está ocurriendo con las finanzas, con los bancos y con el constante chorro de dinero que los gobiernos ponen a su disposición. No se explican de dónde sale y se pregunta dónde está yendo y para qué, nadie da respuestas claras porque ni siquiera los grandes expertos saben a ciencia cierta lo que está ocurriendo. Sabemos que los gobiernos están dedicando mucho dinero a salvar a los bancos pero poco más. Se trata de cantidades fabulosas, sobre todo, si se tiene en cuenta que a ellas habría que añadir los apoyos que ha dado el Banco Central Europeo en forma de concesión de facilidades financieras o la emisión directa de dinero que igualmente se ha llevado a cabo.

Estas cifras tan grandes de billones de euros o dólares han sido suficientes, al menos, para evitar la debacle y para lograr que las economías puedan ir tocando fondo de momento, sin llegar a solucionar la crisis que según parece aún va para rato.

Ahora bien, aunque son cantidades ingentes también sabemos que, seguramente, resultarán insuficientes y es posible que haya más rescates de entidades financieras y bancos.

No puedo discutir si estas medidas son las adecuadas, las que el sistema financiero necesita, pues "doctores tiene la iglesia," en este caso la banca y los gobiernos, pero en lo que si opino y manifiesto mi absoluta discrepancia es en la forma que se han hecho y se están haciendo los anteriormente citados planes de rescate bancarios.

Estos planes de rescate bancario se llevan a cabo sin apenas seguimiento gubernamental y con una gran opacidad por parte de los bancos que no informan del uso que hacen de los recursos que reciben, lo que no solo impide que se sepa bien cuál es su efecto y se corrijan sus inconveniencias sino que está produciendo un incremento espectacular de los fraudes y de su uso inadecuado o sencillamente inmoral. Creo que es necesario un control más riguroso tratandose de dinero público.

Pero lo que en mi opinión constituye el principal problema de estos planes billonarios es que se están resolviendo en una especie de circuito cerrado: el dinero que sale del gobierno o de los bancos centrales, según el caso, llega a los bancos pero estos lo dedican a rebajar su volumen de endeudamiento o a compensar las pérdidas patrimoniales que ha ocasionado su irresponsable gestión de estos años atrás, en muchos casos, incluso simplemente volviendo a depositar en los bancos centrales el dinero que reciben de ellos mismos. Y así, solo una pequeñísima cantidad de esa dinero está llegando en realidad a la economía, de modo que el crédito a empresas y consumidores sigue racionado y el efecto de los recursos públicos sobre la actividad económica es muy escaso y se produce demasiado lentamente.

Ahora bien, de momento, los bancos utilizan la mayoría de los recursos que los planes de rescate ponen a su disposición para tomar aire y recomponer sus balances (a costa, naturalmente, de que los contribuyentes se hagan cargo en los próximos años de las pérdidas que han acumulado) pero ¿qué va a ocurrir cuando más o menos lentamente, empiecen a disponer de nuevo de liquidez suficiente?

La respuesta es fácil porque en cierta medida ya la estamos observando en los primeros bancos que comienzan a salir del agujero: incrementar de nuevo el crédito, favorecer el endeudamiento y dirigir el dinero allí donde sea más rentable.

Si no se reforman las condiciones en que vienen desenvolviéndose las finanzas internacionales, lo que sucederá, o mejor dicho, lo que ya está empezando a suceder, es que todo ese dinero irá preferentemente a los mercados financieros especulativos generando nuevas burbujas, aunque ahora de mucha mayor dimensión y peligrosidad.

Es verdad que una parte podría ir a financiar la actividad real y de esa manera favorecer la reactivación y la puesta en marcha de nuevas experiencias y modelos productivos pero ¿quién va a poder evitar que los capitales se dirijan a la inversión que ofrece rentabilidad mucho más elevada, rápida y, en los primeros momentos, incluso más segura?

Si no se modifican las condiciones en que funcionan los mercados financieros para evitar que la creación artificial y privada de deuda sea la palanca que mueve la vida económica, si no se establece una nueva regulación que penalice la especulación y la asunción irresponsable del riesgo, que acabe con los paraísos fiscales y que ponga límites a la ingeniería financiera y a la avaricia de los grandes inversores.

El poder de los bancos y de los grandes financieros es demasiado grande y les está permitiendo conseguir que las autoridades económicas hagan lo que solo a ellos les conviene: poner en la mesa la cantidad de dinero que haga falta para poder seguir actuando cuanto antes como si aquí no hubiera pasado nada. Lo están consiguiendo porque esas inyecciones billonarias no tienen más remedio que reactivar la economía aunque sea lentamente y a duras penas pero como parece que están dispuestos a dejar todo lo demás igual, el sistema capitalista está salvado. Aquí nadie va refundir nada, las crisis seguirán siendo cíclicas y las pagaremos los de siempre: es decir los trabajadores.

Otra cosa,¿no eran tan partidarios del mercado libre, enemigos acerrimos de la intervención del estado, el mercado se regulaba solo? etc,etc,etc. ¿Porque ahora piden a voces la intervención estatal para que les salve de su propia avaricia?. ¡¡Si Carlos Marx levantara la cabeza seguro que tiraría a la hoguera el tocho del "Capital"!!

Así que no hay que preocuparse, el sistema capitalista está siendo salvado por su "enemigo de clase" , el intervencionismo estatal.

2 comentarios:

Motril dijo...

Creo que confundes un estado marxista con un estado social e intervencionista.

No creo que el comunismo sea el mejor ejemplo de economía ejemplarizante visto lo visto en la antigua URSs. A ellos les llegó la crisis muchas décadas antes que a las sociedades capitalistas, y que conste que no creo en el capitalismo. Pero sí en un estado social y democrático con poderes plenos e intervencionistas, que ampare y proteja en primer lugar al ciudadano, en lugar de a los bancos, aunque pretendan hacernos crear que con lo segundo se consigue lo primero.

Opino que el socialismo debiera volver a sus orígenes.

Creo que el socialismo en España ha defraudado a demasiada gente, sobre todo a los auténticos socialistas.

No sé como verás tú el panorama.

Francisco Lorenzo dijo...

Creo que no has entendido el sentido del articulo, o quizá sea que yo con mis "limitaciones lingüísticas" no he sabido explicarme mejor.
Lo que en realidad he querido expresar: es mi desacuerdo, no con la medidas de rescate de la banca, puesto que no soy experto, si no con la forma,puesto que es dinero del estado y por lo tanto de todos los contribuyentes. Siendo esto asi, los gobiernos debieran hacerlo de forma trasparente. Que todos sepamos si en realidad se destina a reactivar la economía y no va a parar a mejorar sus cuentas de resultados o a pagar las perdidas que han generado ellos.
A mi juicio estas medidas no servirán de nada si no hay una reforma del sistema financiero mundial. Cada vez que haya una crisis tendremos que poner dinero los ciudadanos.
En ningún momento hago ninguna defensa del comunismo ni del estado marxista simplemente cito a Carlos Marx y su obra "El capital" para ridiculizar a los fervientes defensores de la economía ultra liberal, que parar salvar sus "imperios económicos" piden el intervencionismo del estado.
En cuanto a que el socialismo debiera volver a su orígenes, yo creo que no, más bien actualizarse, puesto que la sociedad de hoy es muy diferente a la que había cundo surgió esta ideología.
Por supuesto soy partdario de la intervencion del estado en los sectores extrategicos y sobre todo en todo aquello relacionado con el estado del bienetar, sanidad, educación, cultura, politicas sociales etc.

Yo creo sinceramente que el verdadero problema está en las personas y no en las ideas. Alrededor de los partidos políticos y al amparo de su poder hay demasiada gente que ha ido a aprovecharse del pueblo y no a luchar por esas ideas que dice tener. Esto es algo muy extendido que pone en entredicho el propio sistema de partidos a la vieja usanza. Yo particularmente pienso que hay que explorar formulas que permitan mayor democracia interna, mayor participación de los ciudadanos en los programas y en los proyectos políticos, si no cada día estaremos más manejados por elites politicas profesionales en el mejor de los casos, y en el peor, por esas mismas elites profesionales y a la vez corruptas que manejan la maquinaria politica de los partidos en su beneficio.

Gracias Motril por tus comentarios